Maider promueve la protección civil a través de acciones de consultoría y de iniciativas formativas y de divulgación. Entre sus clientes hay empresas privadas, instituciones, ciudadanos en general e incluso escolares. Uno de sus productos estrella dirigidos a niños es el Parque 112, una superficie de 1400 m2 en la que se recrean distintas situaciones de emergencia. 13 años después de su desarrollo original y tras haber sobrevivido a 28000 niños, el producto ha sido rediseñado.
Varios han sido los objetivos que han llevado a esta empresa de Barakaldo a repensar un proyecto que es toda una referencia a nivel estatal y europeo.
Unos atañen directamente a la instalación, ahí están la necesidad de flexibilizar la estructura para que pueda ser adaptada a espacios más pequeños o la de unificar las labores de mantenimiento de las distintas técnicas presentes (módulos hinchables, prototipos de simuladores, vehículos, soportes publicitarios).
Otros son decisiones estratégicas de la empresa, como el propósito de reducir costes de ejecución, inversión y tiempos de montaje, o el de limitar de manera notable el impacto medioambiental del sistema. El rediseño actual supone un ahorro del 50% en el consumo de CO2 y la reducción al mínimo del de agua, gracias a un mecanismo que permite reutilizar y no perder -como ocurría hasta ahora- el líquido que requiere el funcionamiento del parque.
Las razones de más peso vienen, sin embargo, de la experiencia sobre el terreno y de las sugerencias de los usuarios, es el caso de la incorporación de contenido multimedia al parque.
El proyecto ha supuesto un esfuerzo importante para la empresa por el cambio conceptual que implica y por el impacto de la situación económica actual y la reducción de presupuestos para campañas de este tipo, aun así Maider entiende que es vital para potenciar su posicionamiento en otros mercados estratégicos y emergentes.
El proyecto ha sido subvencionado por el Departamento foral de Promoción Económica.